El último deseo Carlos era un hombre exitoso y feliz. Tenía una familia que lo quería, un trabajo que le apasionaba y una casa de ensueño....

El último deseo

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El último deseo


Carlos era un hombre exitoso y feliz. Tenía una familia que lo quería, un trabajo que le apasionaba y una casa de ensueño. Sin embargo, un día recibió una noticia que lo cambió todo: le diagnosticaron una enfermedad terminal y le quedaban pocos meses de vida.


Carlos se sintió devastado y entró en una profunda depresión. No quería ver a nadie, ni siquiera a su esposa e hijos. Se encerró en su habitación y se dedicó a llorar y lamentarse por su destino.


Un día, recibió la visita de un extraño. Era un hombre anciano, vestido con una túnica blanca y con una barba larga y canosa. Se presentó como el ángel de la muerte y le dijo que había venido a cumplir su último deseo.


¿Mi último deseo? - preguntó Carlos con incredulidad.

Sí, así es. Tienes derecho a pedirme lo que quieras antes de morir. Puede ser algo material, algo espiritual o algo imposible. Lo que sea, yo te lo concederé - dijo el ángel con una sonrisa.

Carlos se quedó pensativo. ¿Qué podía pedirle al ángel de la muerte? ¿Qué era lo que más deseaba en ese momento?


Quiero vivir - dijo finalmente Carlos.

Lo siento, pero eso no puedo concedértelo. Tu tiempo en este mundo se ha acabado y no puedo cambiarlo - dijo el ángel con tristeza.

Entonces quiero volver atrás en el tiempo. Quiero revivir los momentos más felices de mi vida - dijo Carlos con esperanza.

Eso sí puedo hacerlo. Te llevaré a través de tus recuerdos y podrás disfrutar de ellos una vez más - dijo el ángel con alegría.

El ángel tomó la mano de Carlos y lo transportó a su pasado. Juntos, recorrieron las escenas más memorables de su vida: su infancia, su juventud, su boda, el nacimiento de sus hijos, sus viajes, sus logros…


Carlos se sintió lleno de emoción y nostalgia al ver todo lo que había vivido. Se dio cuenta de lo afortunado que había sido y de lo mucho que había amado y sido amado.


Sin embargo, también se dio cuenta de algo más: de lo mucho que había desperdiciado su vida. Se dio cuenta de que había trabajado demasiado y había descuidado a su familia. Se dio cuenta de que había sido egoísta y había ignorado a los demás. Se dio cuenta de que había sido superficial y había olvidado lo esencial.


Carlos sintió un profundo arrepentimiento y le dijo al ángel:


¿Sabes qué? Me equivoqué. No quiero volver atrás en el tiempo. Quiero volver al presente. Quiero ver a mi esposa e hijos y decirles cuánto los amo. Quiero pedirles perdón por todo lo que hice mal. Quiero aprovechar el tiempo que me queda para hacer el bien y ser feliz.

El ángel lo miró con compasión y le dijo:


Me alegra que hayas aprendido la lección, pero me temo que es demasiado tarde. Ya no puedes volver al presente. Tu cuerpo ha muerto mientras viajabas por tus recuerdos. Este era tu último deseo y ya lo has cumplido.

Carlos se quedó sin palabras. No podía creer lo que oía. Había perdido la última oportunidad de arreglar las cosas.


El ángel lo abrazó y le dijo:


No te preocupes, Carlos. Tu alma no morirá. Pasarás a otro plano de existencia donde podrás encontrar la paz y el amor que buscas. Tal vez allí puedas reencontrarte con tus seres queridos y pedirles perdón.

Carlos cerró los ojos y se dejó llevar por el ángel.


FIN

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